Las semanas siguientes transcurrieron con un ritmo frenético para Lila. Después del arresto de Marco, la familia Ravenna se vio inundada de solicitudes de alianza por parte de familias mafiosas que antes habían sido leales a los Valenti. Nicolás, como “El Halcón”, tomó las riendas de las negociaciones, pero siempre consultaba a Lila, quien había demostrado una intuición aguda para los juegos de poder y una mente clara para los detalles legales.
En la oficina central de los Ravenna, Lila revisab