La sede de la Corporación Vane no era un edificio, era una declaración de guerra arquitectónica. Un monolito de cristal negro de sesenta pisos que se alzaba sobre Shoria, rodeado por un perímetro de seguridad que incluía escáneres de retina y sensores de presión en el suelo.
Kaelen caminaba al lado de Ryan Vane, vistiendo un traje gris hecho a medida que ocultaba dos cuchillas de cerámica y un dispositivo de hackeo de corto alcance. A su espalda, Dante la observaba con la fijeza de un verdugo q