Siete años después de la detención de Chloe, la casa Hart se había consolidado como un referente global en la sanación del trauma infantil. El complejo comunitario integraba el hogar familiar, el “Centro del Esmeralda” y una escuela de formación para profesionales, donde jóvenes de todo el mundo aprendían estrategias de apoyo y resiliencia. Las paredes, antes adornadas con retratos de Chloe en poses artificiales, ahora albergaban murales que contaban historias de superación: niños abrazando sus