El juicio de Natalia Reyes comenzó en el tribunal de Valdemar, con toda la ciudad pendiente de cada detalle. Elias presentó las pruebas incontrovertibles: los diarios de Lila, las grabaciones del pendrive, la carta de Clara y las declaraciones de los cuidadores de Northwood. Cada testimonio revelaba la crueldad de Natalia: las órdenes de tortura, el montaje del accidente, la manipulación de los Reyes. Cuando se escuchó la grabación en la que ella admitía haber querido destruir las manos de Lila