Un año después
No hay nada especial en el día en que me doy cuenta de que pasó un año.
No hay fecha marcada.
No hay aniversario.
No hay recuerdo exacto.
Me doy cuenta porque ya no reviso el teléfono esperando un mensaje que no va a llegar.
Porque el nombre de Andrew Palvin dejó de ser una herida diaria y pasó a ser un dato más.
Porque la vida siguió sin preguntarme si estaba lista.
Estoy sentada frente al espejo del camerino, con una bata gris sobre la ropa, el guion doblado en la silla de al l