ANDREW
El día empieza como casi todos.
Reuniones encadenadas, correos sin leer del todo, decisiones que se toman con rapidez porque no hay tiempo para detenerse a pensar si son correctas o no. En esta industria, detenerse suele ser más peligroso que equivocarse.
Estoy revisando un informe financiero cuando mi asistente deja una carpeta sobre el escritorio.
—Postulaciones para el puesto administrativo —dice—. Recursos Humanos filtró las que cumplen con el perfil.
Asiento sin le