Capítulo 27

Dormí tres horas.

Tal vez menos.

No logro decidir si es por nervios... o por el beso.

Realmente no es mi intención caer en la tentación cada vez que nos vemos pero ahora es más bien algo inevitable.

Cuando abro los ojos, Rubi está sentada frente a mí, cruzada de brazos, mirándome como si fuera a interrogarme.

—¿Dormiste? —pregunta.

—Algo.

—¿Ese "algo" incluye que anoche llegó Andrew Palvin a esta casa?

Me froto la cara.

—Rubi...

—Porque un auto como ese pocas veces se estaciona frente a nuestro edificio.

Suspiro.

—Solo vino a ayudarme con la escena.

Ella abre la boca.

La cierra.

La vuelve a abrir.

—¿Cómo que "solo vino a ayudarte con la escena"?

¿El presidente de una productora millonaria, tu casi-jefe por extensión, vino hasta aquí para practicar diálogos...

—¡No grites!

Y sí. Eso hizo.

Rubi se deja caer en la silla.

—Wow... Esto se está saliendo de control.

—Lo detuve —digo de inmediato.

Ella me mira, sospechando.

—¿Cuánto lo detuviste?

Me cruzo de brazos.

—Lo suficiente.

Ella sonr
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP