Rubi
Si alguien me preguntara cómo son mis días últimamente, probablemente diría: normales.
Mentira piadosa.
Pero suena mejor que “un caos emocional con horario escolar”.
Me despierto temprano porque la escuela no perdona y porque, aunque mi hermana sea una estrella en ascenso y viva rodeada de drama digno de telenovela premium, en esta casa alguien tiene que recordar pagar el internet y sacar la basura. Spoiler: ese alguien soy yo.
Eva duerme cuando me voy. O finge dormir. Nunca estoy mu