El señor Santorini se encontraba en la prisión, una mujer fue llevada ante él y ella lo saludó con respeto.
— Sarah, es el nombre de la mujer que quiero que te hagas cargo, no la mates pero si quiero que la tortures lo más que puedas. Se metió con una mujer que cuenta con mi protección e hizo que perdiera a su bebé, muéstrame tu fidelidad y tendrás grandes recompensas.
— Sí señor.
Santorini salió de la cárcel y la mujer se dirigió a la celda de Sarah, ella se miraba asustada, fue tomada del cab