La mansión estaba decorada con globos y habían muchas actividades pensadas para los niños, Alana bajaba de los brazos de sus padres y sonreía mientras mostraba la ausencia de unos cuantos dientes. El número cinco era elevado por todo lo alto y muchos niños correteaban alrededor de la lujosa villa.
— Hola mamá — Aria abrazó a su madre — ya he acomodado a los nuevos invitados, todos están preguntando por mi hermana.
— Gracias cariño, ya nosotros nos hacemos cargo del resto. Ve a hablar con tus am