El faro que tiempo atrás había sido visitado por Madison y Andrés, nuevamente tenía su presencia pero en esta ocasión no iban solo los dos sino que sus hijos se encontraban con ellos.
— Hace dos años estábamos aquí, ¿Lo recuerdas? Ahora volvemos a venir y con la alegría de que nuestros hijos están a nuestro lado.
— Si, incluso siguen los candados aquí puestos — Madison los tomó con afecto — permanecen igual de fuertes que nuestra unión, a pesar de todo lo que pasamos y los malos pronósticos de