Mundo ficciónIniciar sesiónEntierro las uñas en mi pecho y sollozo con más brío. Después río con fuerza por la ironía de todo esto. Me río hasta que mis pulmones se resienten y sueltan alaridos de presión. Me río hasta que las lágrimas se secan y dan paso a carcajadas potentes que escalan a casi gritos.
Me duele admitirlo, pero fue una jugada maestra por parte de los dioses. No solo me obsequiaron una amnesia desequilibrante, también el descendiente de Thorfinn, el hijo del mejor amigo de mi padre y el hombre q







