Mundo ficciónIniciar sesión—Ten cuidado.
Parpadeo aturdida.
—¡Está sangrando mucho, Marcus!
—¡Lo sé! Solo respira profundo y limpia bien la aguja.
Vuelvo a pestañear, pero esta vez confundida.
—Oh, dioses. Yo… yo… ¡Marcus!
Unas manos me agarran para que no me mueva más. Aprisionan mis muñecas y las tiran hacia abajo. Contengo un gemido al sentir algo rasposo en mi abdomen y luego intento cerrar mi garganta para no dejar escapar el grito de dolor cuando algo se clava en mi