Capítulo 80. El mal se fortalece
Aria se acerca y extiende la mano hacia el rostro de su loba. El pelaje brilla como plata y se siente suave al tacto. Una emoción intensa le recorre el pecho, tan fuerte que le humedece los ojos. Lyla es realmente hermosa y gigantesca.
—¿Esto lo pueden hacer todos los lobos? —pregunta en un susurro, refiriéndose a estar en forma física frente a su parte licántropa.
—No —responde Serenya con firmeza—. Solo una lunaria puede hacerlo. Solo tú y Lyla son capaces de ser una misma o de estar separada