Capítulo 79. Atrium de Selene
Aria se lleva una mano al vientre, justo encima de la luz que permanece allí, como una marca constante de lo que ocurre en su interior. Una tristeza inmensa brota de ella, tan fuerte que ni siquiera necesita palabras para expresarla.
Serenya lo percibe con claridad, como si su pena fuera un río que se desbordara frente a sus ojos. Sin decir nada, coloca una mano en el hombro de la joven.
—Todo pasa por un propósito, Lyssara. La diosa Selene nunca se equivoca.
Aria suspira pesadamente, como si es