Capítulo 22. ¡No estoy loca!
El cuerpo de Aria tiembla bajo las mantas gruesas y su rostro está contraído por la incomodidad. Su respiración está agitada, su frente perlada de sudor. Kael la observa desde el lugar donde lleva sentado desde hace horas. No ha dormido en toda la noche, Ryder está intranquilo, mirando a su compañera de forma atenta.
—¡No quiero estar aquí! —añade Aria al ver al hombre cerca de ella.
Kael se pone de pie, pero no se acerca al sentir su nerviosismo.
—Lo que vi... no era normal —su voz tiembla—. ¡H