Capítulo 107. Encuentros
La niebla del anochecer cubre el bosque como un velo espeso. Los árboles se levantan enormes, oscuros, y cada paso que dan parece resonar más fuerte entre las raíces húmedas.
Esteban camina al frente, atento, con la linterna en mano, aunque su vista de alfa funciona mejor, no puede revelar su identidad ante Joel. Elvira lo sigue de cerca, sujetando su abrigo, y Joel va detrás, algo rezagado, con el rostro tenso y cansado. Llevan horas y horas subiendo la montaña y cada vez el camino se vuelve m