Punto de vista: Alex Miller
Después de pasar por nuestra casa en Ciudad C, decidimos darnos una vuelta por el instituto. La excusa era saludar a algún exprofesor, pero la verdad era que extrañábamos la adrenalina de causar estragos entre las alumnas. Hay algo en la forma en que nos miran —esa mezcla de admiración y deseo— que siempre me hace sentir como un rey de vuelta en su trono tras tres años en Ciudad A.
Pero esta vez, mi radar se desvió por completo.
La vi al instante: una pequeña cosita r