Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl agua caliente caía en cascada sobre su espalda, marcando el contorno de cada cicatriz invisible. Isabella respiró hondo. Lento. Dejó que el vapor llenara el baño, como si pudiera disolver en él el peso que cargaba en el pecho.
Esa noche, después de la reunión, no quiso hablar con nadie. No con su padre. No con Roc







