Mundo de ficçãoIniciar sessãoIsabella despertó entre sábanas suaves, sin más compañía que el murmullo del viento afuera. Sus labios estaban secos, pero su alma comenzaba a humedecerse de deseo por sí misma. No por alguien más. No por complacer. No para cumplir expectativas. Sino por una necesidad interna, nueva, como una semilla que germin







