Punto de vista: Rocío
Corrí con los ojos nublados por las lágrimas, sin detenerme, sin mirar atrás. El dolor en mi pecho era tan agudo que apenas lograba inhalar el aire gélido de la noche. Me sentía traicionada, rota e incomprendida. Mi único objetivo era alcanzar la cascada, aquel refugio donde solía respirar sin que el alma me pesara tanto. Había intentado enlazar mentalmente a Sofía; necesitaba verla, refugiarme en su abrazo y confesarle este calvario, pero no obtenía respuesta. Solo el eco