Punto de vista de Sofía
Después de una larga ducha, entr a mi habitación del hotel. El vapor todavía flotaba en el aire, acariciando mi piel mientras caminaba hacia la cama envuelta solo en una toalla.
Me dejé caer sobre las sábanas, agotada, con la cabeza hecha un caos. Cerré los ojos por un instante, intentando calmarme, pero sentí cómo el colchón se hundía a mi lado. Unas manos suaves me tocaron con ternura.
Abrí los ojos lentamente y los encontré: Lucas, sentado junto a mí, con esa mirada qu