El descubrimiento del colibrí fue la señal final. Julián Whitethorn señaló el símbolo a gritos, su voz resonando en el hangar. El Inspector Camilo Vélez, con un gesto de absoluta determinación, ordenó a sus hombres a ignorar las protestas histéricas de Diana Alcántara y su equipo legal, quienes ahora gritaban sobre violaciones de derechos humanos y habeas corpus.
"¡Procedan a la inspección forense! ¡Abran el compartimento en esa silla! ¡Con la máxima cautela y graben todo!" gritó Vélez, sabiend