La baliza de Voluntad del Vacío vibraba en el altar, atrayendo entidades. Elara y Lysander se sentaron en el suelo fracturado, agotados.
Zephyr no ofreció descanso. La primera lección de Xylos era la acción incesante.
“Su magia de éter es como un mapa, Lysander,” dijo Zephyr, sentada con la serenidad de una estatua. “Define bordes. El Caos no tiene bordes. Y sus mentes están demasiado ancladas a Aethel.”
Lysander, recuperando su pragmatismo, desafió. “¿Cómo se lucha contra lo que no tiene forma