*Caín bebía a lentos sorbos el desabrido jugo que le daban en el hospital, luego de acabarse lo que parecía un puré de papas. Esperaba salir pronto de allí para comer algo menos deprimente. Decían que la comida podía curar y eso necesitaba él, que estaba a la deriva, como si el piso bajo sus pies se hubiera desvanecido, como si fuera un condenado a muerte, como si ya no le quedara ninguna razón para vivir.
A veces, en la oscuridad de la noche, deseaba haber muerto junto a Violeta.
Por la tard