51. Los nombres
—Vamos, necesito asegurarme de que estás bien —dijo ella con firmeza, abriendo la puerta del auto para ayudarlo a salir.
Hadriel asintió, agradecido por su amabilidad, pero también intrigado por la extraña sensación de déjà vu que lo envolvía. Mientras caminaban juntos, no pudo evitar sentir extrañas descargas eléctricas por su cuerpo.
Entraron al hospital y ella se encargó de todos los trámites necesarios. Hadriel se dejó llevar, aún perdido en sus pensamientos. Sabía que debía enfocarse en el