182. Nuevo amanecer
Hadriel dejó que sus manos exploraran su cuerpo una vez más, deteniéndose en las nuevas curvas de su vientre y sus pechos, admirando cómo la maternidad solo había aumentado su belleza. Acarició su abdomen con suavidad, una reverencia tácita hacia la vida que crecía dentro de ella, antes de inclinarse para besarla de nuevo, esta vez con más pasión.
Se movió con destreza, inclinando el cuerpo de Hellen de lado, sus piernas entrelazándose mientras él la penetraba lentamente, disfrutando de cada se