185. El desenlace
Mientras ayudaba a atender a los clientes, rodeada por las sonrisas de sus gemelos, la calidez de la tienda y la energía de la multitud, Hellen se sintió más viva que nunca. Cada rincón de la dulcería estaba impregnado de sus esfuerzos, de su dedicación, y eso la llenaba de un orgullo indescriptible. Este no solo era su negocio, era una manifestación tangible de todo lo que había luchado para alcanzar, de todo lo que había superado. Ver a las personas disfrutando de los helados, chocolates, pas