184. El adiós
Hadriel, Hellen y los gemelos viajaron a Alemania para visitar la tumba de su padre. El cielo gris de Alemania estaba cubierto por un manto de nubes bajas que anunciaban la llegada de una llovizna suave. Hadriel caminaba lentamente por el camino de grava que conducía a la tumba de su padre, sus pasos pesados reflejaban el peso de las emociones que lo invadían. A su lado, Hellen avanzaba con la misma reverencia, sosteniendo la mano de uno de los gemelos, mientras el otro se aferraba a la mano