El lugar estaba lleno de vida. Era una vida suave, cálida, que envolvía los corazones con la certeza de que allí, entre esas paredes, todo estaba bien. Hellen había estado preparando la sorpresa durante semanas, coordinando cada detalle con paciencia y cariño. Desde que Hadriel se había convertido en parte de su vida, y luego en el padre de sus hijos, todo lo que ella había soñado se había hecho realidad. No solo porque ahora tenía una familia hermosa, sino porque en cada gesto de Hadriel, en c