115. La marcha
El silencio entre ellos era pesado, cargado de palabras no dichas y emociones reprimidas. Hadriel quería decir algo, cualquier cosa que pudiera aliviar el dolor que ambos sentían, pero las palabras se le escapaban. ¿Cómo podía expresar todo lo que sentía por ella en unos breves instantes? ¿Cómo podía agradecerle por haberle mostrado una vida diferente, por haberle dado dos hijos que ya se habían convertido en el centro de su universo?
Cuando el coche finalmente se detuvo, y se giró hacia ella, n