116. La decisión
Los ojos de Hellen comenzaron a llenarse de lágrimas, pero se obligó a mantenerse fuerte con su expresión firme. Ese no era el momento para derrumbarse. Quería que su despedida fuera sensata, que Hadriel recordara su entereza, no su tristeza. Pero por dentro, su corazón se partía en pedazos. La nostalgia por lo que nunca podrían tener la embargaba. En su mente, revivió todos los momentos que habían compartido: las noches en las que dormían abrazados, las risas silenciosas que intercambiaban cua