133. La madre
Hellen dejó el edificio el restaurante con el corazón latiendo con fuerza, pero también con una extraña paz en su interior. Había hablado con Hadriel después de tanto tiempo, y aunque la reunión fue inesperada y cargada de emociones, había logrado mencionarle lo más importante: los gemelos querían verlo. La respuesta de Hadriel fue más que positiva, y juntos habían acordado darles una sorpresa.
El trayecto de regreso al apartamento fue un contraste de emociones. Hellen se sentía nerviosa por lo