El yate donde estaba Natalia comenzaba a verse grande. Había tardado demasiado en atravesar esa inmensa distancia de aguas oscuras. El yate se encontraba prácticamente apagado. Solo algunas ventanas iluminadas y la luz de la luna llena reflejada sobre él y el agua.
—Por favor, decidme que Natalia está a salvo.
Silencio, ni una palabra. Veía un dron sobrevolando el yate. Sabía que sabían lo que estaba pasando.
—¿Karem? ¿Isabella? Decidme lo que sea.
—Sigue viva, pero tal vez no te guste lo que d