Esperaba paciente sentada en un sofá, mientras Julia e Isabella se probaban el primer modelo. La cortina del salón se abrió y un hombre atractivo entró. Inmediatamente mis dos guardaespaldas intentaron pararlo.
—Tranquilas, voy desarmado, solo quiero hablar con Natalia.
Reconocí la voz y me fijé más atentamente en él. Sí… lo conocía. Lo había conocido hacía unos meses. En la noche que cambió toda mi vida.
—¿Jorge? No voy a dejarte acercarte. Sal inmediatamente.
Mis guardaespaldas intentaron suj