Mundo ficciónIniciar sesiónPerdí la noción del tiempo dentro de la furgoneta. Solo notaba los golpes, el vaivén del camino y el cuerpo de Julia contra el mío. Entonces la puerta lateral se abrió y subieron unos hombres por nosotras. Por un momento traté de patalear cuando uno de los hombres me cogió sobre el hombro como si fuera un saco de papas.







