- "No creo que hablar de la muerte haga agradable nuestra velada", mencionó Odette. - ¿No salimos a divertirnos?
- Tienes razón -coincidí con mi amiga, aunque aún tenía muchas preguntas que hacerle a Catriel-. - Creo que será mejor que hablemos de cosas alegres.
- ¿Como cuáles? - Lucca estaba interesada.
- ¡Como la ropa de Catriel! - me burlé.
Todos comenzamos a reír, incluido él.
- Creo que deberíamos buscar un lugar sencillo y con poca gente, ya que Lucca y yo no estamos vestidas apropiadamen