POV: Alejandro
La puerta de la sala de reuniones se cerró detrás de ella.
El sonido fue suave, casi imperceptible.
Pero el silencio que dejó fue imposible de ignorar.
Me quedé de pie unos segundos mirando la puerta, como si en cualquier momento Valeria fuera a volver a entrar.
No lo hizo.
Solté un pequeño suspiro y caminé lentamente hacia la mesa.
La carpeta con su currículum seguía allí.
La tomé entre mis manos.
Valeria Moretti.
Repetí el apellido mentalmente.
Interesante