POV Daniel
El sobre de manila sobre mi escritorio parecía una burla sangrienta. Lo miré durante un segundo eterno, sintiendo cómo el pulso me retumbaba en las sienes. Mi secretaria se había retirado casi huyendo; el aire en la oficina se había vuelto una sustancia densa, cargada de la electricidad que precede a una catástrofe.
Arrebaté el sobre y lo rasgué. Al ver el membrete de la oficina de Alexander Hayes, una carcajada amarga escapó de mi garganta.
—Maldito hipócrita —siseé.
Hayes. El homb