El corazón del guardaespaldas: 27. Impotencia
Entraba la noche del jueves cuando Pía le mandó un mensaje de texto. Era el cumpleaños de Elio y ella no había respondido a su invitación, así que el muchacho tuvo que acudir a su amiga para que la contactara.
Leo la miró de pronto tensarse, acababa de salir del baño después de una ducha.
— ¿Todo bien? — le preguntó.
Ella alzó la vista, repasando embelesada su torso húmedo y desnudo antes de llegar a sus ojos.
— Sí, bueno, Pía me ha mandado un mensaje de texto — musitó, todavía embobada con tod