El corazón del guardaespaldas: 28. Yo a ti te conozco
Ella estaría segura a su lado; siempre. Era lo que se había dicho a sí mismo esa noche y lo cumpliría.
El día siguiente despertaron bastante temprano, tenían ese viaje a la casa de campo de su familia y debía pasar primero comprando un regalo para su madre y luego viajar varias horas en auto hasta su destino.
— Debería ser fácil escoger un regalo. ¿Qué le gusta? — le preguntó ella después de haber estado recorriendo varias tiendas durante una hora.
— No lo sé, lo tiene todo — le comentó él, ya