41. Su razón de ser
Esa hada de cuento de verdad que se había convertido en su eje, su horizonte, su razón de ser; ella y el hijo que tendrían juntos, ya no veía por otros ojos que no fuesen los de ella.
Encargó unos panecillos de queso, jugo natural, fruta picada y un poco de gelatina de piña con yogurt, esperando, con ilusión, que todo le gustara.
Estaba de pie junto a la cómoda cuando entró, aferrándose a los bordes con un semblante poco saludable, parecía que iba a desmayarse en cualquier momento si él no logr