Los invitados quedaron fascinados al ver la sonrisa de mi hija siendo tan amplia, caminaba por los alrededores mientras cargaba a Lena. Me acerqué al retrato que habían puesto y mi hija sonrió al verla e incluso movió sus brazos con energía.
— Por ella tu padre te puede ver y también te llamas Lena, esta mujer tuvo un corazón que hoy en día es casi imposible de encontrar y amó a muchas personas con todo su ser, especialmente a aquel que le dió una segunda oportunidad para volver a mirar el ciel