El día que íbamos a regresar a Londres nos tomó por sorpresa ver que los padres de Lena venían con nosotros para así empezar a planificar el bautizo de su futura ahijada.
— Ya la ropa de la bebé la tenemos, así que debemos buscar la tuya; la madre de la bautizada no puede ir mal arreglada y es una ventaja que tu barriga aún no se note.
— No quiero nada que sea muy extravagante, pero si, es necesario buscar un vestido acordé a la ocasión.
En el momento que pisamos Londres comenzamos con los prep