La oficina de Adrián estaba en silencio.
Solo se escuchaba el leve murmullo del aire acondicionado y el sonido ocasional de las páginas al pasar. Adrián llevaba horas inclinado sobre el escritorio, rodeado de documentos, carpetas y anotaciones que se acumulaban a ambos lados.
Revisaba cada cláusula con atención. El acuerdo del divorcio, la distribución de los bienes, las condiciones de la herencia y las implicaciones legales del embarazo de Isabella. Nada podía quedar al azar.
Se sentía respons