Julián y Adrián permanecieron en silencio, observándose como dos fieras a punto de luchar.
La pregunta seguía entre ellos.
Adrián fue el primero en apartar la mirada, aunque solo por un instante. Después volvió a enfrentarlo.
—Está bien. Me pediste honestidad y te la daré.
Julián no dijo nada.
—No tengo nada con Elena. Ella y yo somos amigos. Estoy ayudándola con el divorcio.
Hizo una pausa.
Julián lo observó con atención, como si intentara descubrir alguna mentira en su rostro.
—Sin embargo —c