Amelia estaba distraída.
En más de una ocasión, Dimitri había tenido que repetirle alguna pregunta. En lugar de comer, ella estaba jugando con la comida, moviéndola de un lado a otro sin probarla, mientras su mirada permanecía perdida en algún punto indefinido.
Él tenía una idea bastante clara de lo que la tenía en ese estado. Aun así, no había dicho nada.
No quería presionarla a hablar. Prefería que fuera ella quien decidiera confiar en él… aunque la espera no le resultara especialmente cómod