Amelia despertó algo confundida. Los recuerdos de todo lo que había sucedido la noche anterior pronto la asaltaron. Después de visitar la casa que Dimitri planeaba comprar, habían regresado y, tras una cena incómoda y silenciosa —porque no podía concentrarse lo suficiente para mantener una conversación—, ella se había encerrado en su cuarto.
Tiró de las sábanas para cubrirse el rostro.
No debería haber tenido sexo con Dimitri. Las cosas ya eran demasiado complicadas entre ellos como para compl