Blaze esperó unos segundos hasta que la voz de Sophie sonó al otro lado de la línea.
—Buenos días. ¿Con quién hablo?
Había pasado todo el fin de semana debatiéndose entre olvidarse de ella o buscarla. Después de presentar unos argumentos bastante convincentes sobre lo absurdo que resultaba mantenerse alejado cuando era evidente que la deseaba y que ella también lo deseaba a él, había tomado la decisión de averiguar qué demonios le ocurría con esa mujer. Si después de seis meses seguía sin poder