Lily había notado más de una mirada mientras recorrían los pasillos del club. No podía saber si alguno la había reconocido, porque ninguno de aquellos rostros le resultaba familiar. Quizá solo estaban mirando a Sergey. Aun así, sabía que era cuestión de tiempo antes de cruzarse con alguien que sí la conociera.
—Mañana estaremos en al menos una revista de chismes —comentó cuando ya se encontraban a pocos metros del restaurante principal.
Sergey esbozó una leve sonrisa.
—Es una suerte que los dos